El cambio, el sustento.- "Trabajamos con el cambio. Si no tenemos, perdemos". Héctor López es chofer y representó las quejas y la vicisitudes que viven los taxistas ante la falta de efectivo, sobretodo de menor denominación. "El billete que menos circula es el de $ 5 y los pocos de $ 2 que se manejan están deteriorados. Ahora es fácil tener $ 100, el billete más poderoso de los argentinos y el que no dura dos días", enfatizó el taxista. López se quejó porque hay sectores que acumulan las monedas y billetes chicos. "No permiten que circulen", protestó.
Perder para vender.- Para no tener inconvenientes con los clientes y poder concretar la venta, Héctor Vázquez, propietario de una verdulería del Mercado del Norte, opta por cambiar $ 110 por $ 100 en billetes de menor denominación, a través de las transacciones con agentes de cambio que nacieron con la escasez de dinero. "Prefiero recurrir a eso y perder $ 10 antes que la venta", dijo.
Afrontar las quejas de los clientes.- "Todos los días padecemos la falta de dinero. Los clientes se molestan porque les pedimos cambio y no compran", comentó Ivana Velárdez, empleada de un puesto de venta de panchuques en el microcentro de San Miguel de Tucumán. "Además, los billetes están en mal estado; muchas veces los recibimos y debemos encintarlos para que no terminen de romperse", agregó Alfonso Luna, su compañero de trabajo.
Prevención y ayuda.- "Siempre cargo bolsitas con monedas, pero cuando me hace falta pido a mis compañeros que están al lado. La cuestión es trabajar". Alberto González es un vendedor ambulante y contó que la falta de dinero no afecta en demasía las ventas, ya que sus productos no tienen altos precios. "No vendo cosas caras. Por eso no se acercan a comprar con $ 100 o con $ 50", manifestó.
Situación complicada.- "Es horrible la situación. No hay cambio y el cliente se enoja", comentó Patricia A., empleada de una perfumería que funciona en el centro de la Capital tucumana. "Antes era la moneda; ahora el problema se extendió a la circulación de los billetes. Esto es general", reprochó la mujer, quien además remarcó que el faltante de dinero de menor denominación afecta también a la hora de realizar compras personales. "Los de $ 2 están destruidos", insistió Patricia.
No los esconden.- Otro taxista, José Medina, cuestionó la actitud de muchos pasajeros: "esconden el cambio". "Los taxistas no escondemos los billetes ni las monedas, trabajamos con eso y los utilizamos", dijo con tono de disconformidad.